NOSFERATU, 1979

NOSFERATU


Comienzo mi review del film con el interesante texto que me envió hace tiempo mi amigo Antonio Muñoz, enamorado de esta película, obra de culto que él adora con profunda devoción.


"Es una película con unas circunstancias extrañas.

1) Primero, el hecho de ser un remake hace que mucha gente, de entrada, la rechace.

Yo(Antonio Muñoz), habitualmente, soy anti-remakes.

Pero en este caso, hago una reflexión. El cine mudo es otro mundo. No puede situarse en un plano de comparación con lo que vino después. Eso es un error.

Nosferatu de Murnau es una obra importantísima dentro de la temática terrorífica, pero hay que pensar que fue casi casi la primera en tocar el vampirismo en el cine, al igual de en adaptar “Drácula”. Y su director, pues un mito del expresionismo alemán.

Pero comparar una película muda con una sonora es algo así como comparar una obra de teatro con una película basada en la misma obra. El medio es diferente. Y en nuestro caso, al faltarle la voz y la banda sonora, hablamos de cosas muy distintas.

Luego, si nos paramos a pensarlo, el Nosferatu de Murnau no dejaba de ser un “remake”. Un remake de la novela “Drácula”. Fue genial porque Murnau era genial, pero también porque tenía todo el territorio virgen delante de él. Daba igual lo que hiciera, porque nunca antes se había intentado.

2) Werner Herzog es lo que conocemos como un “Autor”. Por tanto, no podemos analizar su “Nosferatu” como una película de género simplemente. A poco que te fijes en los aspectos artísticos, ves la enorme carga de profundidad que tiene la película. No te puedes quedar únicamente en el más-menos entretenimiento, o más-menos éxito de taquilla. Aquí el tema es otro. Hablamos de cine ARTÍSTICO.

Si se observa la fotografía de la película, veremos cuadros de Rembrand o Rubens. Basta con usar la pausa en determinadas escenas. La de la pareja paseando por la playa, la del vampiro mirando por la ventana de la familia, la de la peste en la ciudad, etc.

La película hay que visionarla como si se estuviera viendo un drama. Si eres el típico freak del género y buscas diversión y emoción, durarás 10 minutos con ella. Esto es una obra “seria”, y hay que tomarla seriamente.

Sería un poco como tú mismo dijiste en la crítica a NOSFERATU EN VENECIA, pero elevado a su grado máximo, cuando afirmabas que es una película para ver con una buena botella de tinto reserva al lado, y disfrutar de lo que nos ofrece.

La importancia de la música es increible. Las melodías de Popol Vuh, las de Wagner, y el final de Gounod son de de los mejores acompañamientos que he visto para una película.

La gran aportación de Herzog pienso que es el añadido “existencial” a la película. El vampiro es un ser condenado a morir. Envidia la muerte a los vivos. Para él, vivir es una droga. No puede dejar de hacerlo, matando y chupando sangre, pero quisiera poder morir.

Luego, la relación con la muerte y con la peste es sencillamente genial. Las escenas apocalípticas de la peste en la ciudad son de lo mejor que he visto en el cine.

El papel de Klaus Kinski, simplemente clavado. Hacen falta huevos para intentar superar una interpretación mítica como la de Schreck, imitándolo en apariencia, pero aportándole un grado tal de personalidad que le haga salir triunfante en el intento. Las demás interpretaciones no son tan buenas. La Adjani y Bruno Ganz parecen un tanto fríos. Puede ser que sea intencionado por parte de Herzog, para asemejarse en lo posible al cine mudo.

Otra escena que me encanta es la que mencioné antes del vampiro observando a la familia desde la ventana. Porque es justamente el punto de vista opuesto al que siempre nos muestra el cine comercial, las victimas esperando o temiendo al vampiro que llegará “de fuera”.

Ahí es donde yo veo a los “autores”. Los que no se dejan llevar por lo que normalmente todos hacen, sino que buscan formas y puntos de vista nuevos.

Resumiendo. Para mí, Nosferatu de Herzog, es quizá, la única versión de Drácula que se ha intentado desde una perspectiva de cine artístico-de autor. No meto a la Nosferatu original en este grupo, porque en la época del cine mudo, estas diferencias aún no estaban definidas, y porque como decía antes, el cine mudo es “otro género” para mí."


Tras esa apasionada reflexión del amigo Antonio Muñoz, aportaré mi visión de este film.

Y para ello debo de situarlo en su contexto, cuando fué estrenado.

Recuerdo a finales de los 70, cuando este film se estrenó, coincidiendo con el cambio de década, para entrar en los alegres y coloristas años 80, que esta producción Alemana (con cierta financiación de Francia) se enfrentó con la topoderosa y ambiciosa nueva versión de Dracula (1979) dirigida por John Badham y protagonizada por Laurence Oliver, Donald Pleasence y Frank Langella. Casi nada...

Se enfrentaron en los cines de todo el mundo Nosferatu, la versión alemana de la historia de Drácula, con el mismísmo Dracula. ¿Cuando recordais algo así?

Pero no solo se trataba de eso, de la lucha entre que film era mas terrórifico e inolvidable, si Dracula o Nosferatu, o de que era mejor, la copia (Nosferatu) o el original (Dracula) sino de quien tenía los mejores argumentos cinematográficos, si Europa o los Estados Unidos.

Cine europeo de autor contra cine comercial yankee. Werner Herzog contra John Badham. Talento contra dinero. Arte contra espectáculo. La belleza de un elegante y atractivo Drácula contra el aspecto repugnante y albino de un desagradable Nosferatu.

El cambio de década trajo una oleada de cine de terror claramente gore, explotando el género Slasher, con Viernes 13 a la cabeza, y con los italianos haciendo horas extras con sus carnicerías y destripamientos.

Pero sí el Dracula de 1979 era simplemente mas de lo mismo, copiando LOS MISMOS ESQUEMAS y adoptando el mismo patrón que los films clásicos de vampiros y de Drácula de la Hammer había hecho en la década de los 50 y 60, al final se quedó en un ejercicio repetitivo, apolillado, sin efecto sorpresa o con una casi nula capacidad de provocar terror.

En cambio Nosferatu adoptó un tono artístico, bello y siniestro.

Para mí se trata de una conseguida transición del cine mudo y en blanco y negro, al sonoro y en color, pero sobre un único film: Nosferatu.

Olvidaros de que el cine de color, y el sonido, se inventaron décadas atrás y se hicieron miles de películas tanto con sonido o en colores.

Imaginaros que existía UNA ÚNICA PELÍCULA muda y en blanco y negro, Nosferatu(1922) y la adaptarón a un formato mas lujoso, CON SONIDO y COLORES, pero que mantiene sus propiedades dramáticas, expresionistas y cinematográficas.

Lo interesante de ver Nosferatu, es verlo en sesión doble con el original de Murnau de 1922 y ver LO INTELIGENTE que Werner Herzog hizo evolucionar el material, su profundidad y su arte, tras 57 años del original, casi seis décadas. Casi nada.

Y esa evolución no traiciona el original, ni se toma libertades innecesarias, sino que MAGNIFICA y PROFUNDIZA en sus cualidades y calidades. Es decir, mejorar el original en el que se basa.

Y eso, es una sola palabra, una GENIALIDAD.

Ver Nosferatu es ver una película que tiene misterio, es inquietante, Nosferatu acojona un rato, y durante todo el film hay una continua sensación de angustia, de fatalidad, y todo ello narrado con elegancia, con belleza, con plasticidad y con magia sonora.

Nosferatu es injustamente un film infravalorado, menospreciado y olvidado por muchos, pero nada mas lejos de la realidad, y esta es, que Nosferatu es UN GRAN FILM, que sobre todo destila personalidad y talento por los cuatro costados.

Cada vez que veo Nosferatu me atrapa y fascina. Esa lentitud, esos silencios, esa belleza...

Cuando los norteamericanos simplemente estrenaron un dracula tan aparatoso como inofensivo, tan mecánico como aburrido, los alemanes crearon una obra de arte del cine de terror.

Como no, mención final para Klaus Kinski que estuvo INOLVIDABLE. La escena de la cena y él sirviendo el vino es magistral.

Una película vampírica 100% RECOMENDABLE. UN CLÁSICO.