
En la línea de "Interpidos punks", aquella entrañable producción mexicana de punkis, bandas y violencia degenerada, ahora llega esta peli de argumento salchichero...
Un sacerdote monta una secta satánica cabrona que se dedica a atacar gente de paso: los matan, los roban y dejan vivos a sus pequeños, que adoptan dentro de la secta, para hacerse mayor en ella, y ser o bien las putas de los motoristas, o sin son varones, ser motoristas chungos homicidas.
¡Hay uno en este film que es maricón, tiene bigote, y un tatuaje nazi pintado en un brazo con rotulador! Hahahahahahaha ¡Ese les salió rana al sacerdote!
El sacerdote tiene una pitonisa, bruja y que encima está potable, que le tira las cartas del Tarot, y con ellas el cura maneja los negocios de su secta. Las cartas le van a decir cuando es el momento óptimo de la conjunción cósmica-planetaria, para que sus machangos monten las motos y ataquen por ahí...
Y entonces un día atacan un coche donde había unos buenas hembras, que son las novias de dos policías (bien viejotes) y estos claman venganza y decidirán en el geriátrico como mamarse a la secta esa.
Macarras desmadrados, motos ruidas, curas calvos, ninfómanas necrófilas que follan con muertos, maricones nazis, softocore cachondo, travestis con condones caducados y muchos jalapeños bien picositos. Hahahahaha
¡Brutal combinación en un film tan imposible como asombroso!
¡VIVA MEXICO!