
Tras el sensacional film del 2005 y su inferior secuela del 2007, la franquicia quedó flotando en el limbo, hasta que cuatro años mas tarde, en el 2011 ha continuado con un nuevo capítulo, dirigido directamente al mercado de alquiler de video y a las cadenas de televisión.
Por tanto estamos ante un film de mucho menos presupuesto, para los mercados domésticos, que explorar nuevas ideas y posibilidades.
Ahora ya o hace falta ir a los paises del este para pagar para que te dejen despedazar y matar a una persona, de forma impune.
Ahora ya se puede hacer en Estados Unidos y en que ciudad mejor, que en la ciudad de las Vegas, la ciudad del juego y del vicio por excelencia.
Ahora el terror propuesto por la saga Hostel no se ubica en paises del este sino en el corazón de la propia Norteamérica.
Pero el rollo va ahora de que la gente rica ya no despedaza con sus manos a la gente saciando sus ansiedades de psicópatas degenerados o serial killer, sino que asisten a las torturas y asesinatos de una forma aséptica, cómoda y segura. Ya no se manchan las manos, sino contemplan el show, ya que asesinos se encarga de cometer las carnicerías.
La película es muy pobre. El guión es nefasto.
A eso se le une un elenco de actores jóvenes a cada cual peor, que hunden la credibilidad de lo que se nos cuenta.
Encima el sentido del terror en este film es penoso. Torturas casi inexistentes, poco gore y cuatro chorradas mas vistas que el tebeo:
- Meter cucarachas a una chica que se le meten por la boca
- Matar a uno con un taladro en la cabeza
- Despellejar la piel de la cara de un tipo
Pero todo filmado de tal forma de que poco o nada se ve. Como film gore es flojo, decepcionante y MUY CONTENIDO, muy alejado del primer Hostel.
Por tanto estamos ante un bodrio, super-fojo, nada interesante, y sobre todo MUY DECEPCIONANTE.
Los buenas cualidades de la franquicia se han ido a tomar por culo y sin frenos.
UN DESASTRE que para los amantes de Hostel solo puede considerarse como un insulto.
UNA TOMADURA DE PELO que es indigna de compararse con el film Hostel en el que se basa.