
El intrepido y habitual de la época, Luis Aguilar, se enfrenta esta vez a un repertorio de criaturas chungas de lo mas dispar: una bruja, un esqueleto parlanchín, un poderoso monstruo rollo Frankenstein que tiene dientes de castor y hasta con un científico loco.
Lo habitual de estos modestos films son mujeres hermosas (Tere Velazquez), Mariachis, canciones en la taberna, ambientación tipo far west polvorienta, revólveres a lo cowboy, y monstruos cutres hechos con ínfimos medios.
La estrella del film es sin lugar a duda el esqueleto, que sorprendentemente está animado con marionetistas que le otorgan un repertorio amplio de movimientos y una voz de doblaje francamente divertida.
Atención a las escenas en que el actor-especialista vestido de monstruo se descuelga de una enorme pared, sin truco. Es decir, en director, de forma real y sin cables, medidas de seguridad o colchones debajo. Hay que tener los cojones bien puestos para hacer eso.
En resumen estamos ante una película prescindible y que es muy poquita cosa. Se trata de la tercera parte de un serial cinematográfico de los 50.
Lo habitual de estos modestos films son mujeres hermosas (Tere Velazquez), Mariachis, canciones en la taberna, ambientación tipo far west polvorienta, revólveres a lo cowboy, y monstruos cutres hechos con ínfimos medios.
La estrella del film es sin lugar a duda el esqueleto, que sorprendentemente está animado con marionetistas que le otorgan un repertorio amplio de movimientos y una voz de doblaje francamente divertida.
Atención a las escenas en que el actor-especialista vestido de monstruo se descuelga de una enorme pared, sin truco. Es decir, en director, de forma real y sin cables, medidas de seguridad o colchones debajo. Hay que tener los cojones bien puestos para hacer eso.
En resumen estamos ante una película prescindible y que es muy poquita cosa. Se trata de la tercera parte de un serial cinematográfico de los 50.