EL ASESINO DE MUÑECAS, 1974

EL ASESINO DE MUÑECAS


Michael Skaife era el pseudónimo de Miguel Madrid, ya fallecido. Dirigió tres películas en su vida, siendo esta la segunda. Hay quien dice que dirigió una cuarta, un Spagetti western, con un pseudónimo distinto, pero la realidad es que no parece ser cierta esa información.

En el comienzo del film el propio Miguel Madrid aparece hablando, a modo de introducción, acerca de las intenciones del film y en como va a profundizar en la psique de una mente psicótica y esquizofrénica.

La película va de un estudiante de medicina, que no consigue hacer la carrera. Es acojonante (ver foto 6) como con una pared negra, cuatro cartulinas dibujadas a mano, y un par de recortes pegado con cola en ellas, se recrea un... ¿Aula de cirujía cardivascular?

El caso es que el tipo, Paul, se vuelve a vivir a la mansión inmensa donde trabajan sus padres. La mansión, está situada en Montpellier, Francia, cuando en realidad toda la película se rodó en Barcelona, en localizaciones muy reconocibles como el parque Guell o el parque de la ciudadela.

El caso es que Paul tiene un ramalazo gay de cuidado. A veces al hablar o moverse tiene unos manerismos muy afeminados, con mucha pluma. En el film incluso nos enseña el culo o lo mas escalofriante, tras ducharse (el tiene el pelo corto) se hace un moño con una toalla (ver foto 1) que es muy gay. ¿Os imaginais ver a vuestro mejor amigo salir de la ducha con esa pinta? Para pegarse de espalda a la pared.

Paul aparte de ser medio gay, se lo quiere follar la señora de la mansión, interpretada por la hermosa Helga Line. La mujer lo seduce, quiere un amante potente que le de lo que necesita, pero Paul se hace el estrecho. Al final será el mayordomo negro de la casa, el que lleve a la mujer borracha a la cama, se ponga en pelotas, se perfume, saque la anaconda negra y haga sexo interracial con ella, poniéndola mas contenta que la pera.

Paul, se vieste de negro, con peluca y una máscara de muñeca, y se dedica a matar gente y a arrancarles el corazón. Incluso hay una decapitación gráfica. En ese punto la película tiene bastantes toques Giallo, muy popular a principio de los 70, con gore.

Pero entre asesinato y asesinato, juega con el hijo de los dueños de la mansión, un chaval de diez años o algo así, y en una escena MUY CLARA, el tipo se pone detrás del niño, se le cruzan los cables y lo comienza a violar para luego matarlo. Es decir, que la película tiene un componente sádico-pedófilo gay que te deja perplejo.

Pero la cosa no queda así. Aparece una niña de quince años, interpretada por la actriz Inma de Santy o Inma de Santis, Paul se enamora de ella y mantienen relaciones sexuales un adulto con una menor. Mas pedofilia.

Y la película no para ahí. Hay necrofilia, sexo con muertos, y fetichismo con muñecas. El protagonista es criado como una niña (sus padres esperaban querían una y salió varón) y tiene una colección de muñecas que le fascinan. Pero el tipo tiene maniquíes a tamaño real y lo que hace es acostarse con ellos y mantener relaciones sexuales con esas cosas inanimadas. Vemos un fetiche muy bizarro como sucede en Japón, donde muchos varones conviven con muñecas muy realistas a tamaño real: comen con ellas, les hablan, duermen con ellas y se las follan.

La película tiene momentos surrealista como cuando aparece un grupo musical (foto 2) tocando una canción chiripituflautica.

O como el matrimonio está en la cocina y el hombre despelleja un conejo, y lo llama la señora. El tipo, en vez de dejar el animal en la cocina, sale a hablar con la mujer (foto 5) con el conejo ensangrentado colgando de la mano. Encima a la señora le parece hasta normal. ¿?

Otro momento bizarro es cuando el niño juega, y recorta figuras y casas, y las pega sobre un espejo. Entonces cuando ha recreado una escena, con personajes y decorados, agarra el cabroncito y le pega fuego, riéndose como arde todo en llamas. Vamos que el pequeño hijo de puta es un pirómano en potencia (ver fotos 3 y 4).

La película es FASCINANTE. Fascinante porque es un verdadero vendaval de cosas dispares, mezcladas y presentadas en un largometraje único, caótico y demencial.

La idea era RETRATAR la mente, como interactua con su entorno, un psicópata homicida con doble personalidad, necrófilo, gay y pedófilo. Y la verdad es que el personaje a lo largo del film está desquiciado y mas sonado que las maracas de Machín.

El film me da la impresión, que a la hora de plantearlo, se pusieron muchas ideas sobre la mesa, y se mezclaron de forma abultada y caótica, y es evidente que el guión necesitaba un pulido y afinamiento importante, para ser mas fluido, coherente e inmersivo.

Pero con todo el film es una rareza por su contenido, propuesta y momentos.

La película generó polémica por la escena del desnudo del hombre y por la relación menor-adulto planteada en la película.

Inma de Santy, por cierto, es una chica guapísima y con carisma que protagonizó muchos films. Desgraciadamente en Marruecos, en 1989, a los treinta años de edad, cuando de excursión se volvó el jeep en donde iva, falleciendo en el accidente. Una verdadera lástima porque tenía un gran futuro, era muy guapa, y era buena actriz.

Es curioso que en una revista de la época, sale Inma de Santy con el actor del film, David Rocha, posando en una piscina. La niña se enamora, dice el foto-reportaje de ella, con quince años en brazos de un adulto.

Helga Line, como siempre, hermosa hasta decir basta.

Un film de CULTO hecho en España, a contracorriente, polémico y que en el entorno social y político de aquel entonces, el Franquismo, fue un salto al vacío hecho con muchos cojones.