SHOCKER: 100.000 VOLTIOS DE TERROR, 1989

SHOCKER


Un movimiento tan pobre como desesperado.

Me explico: Wes Craven había dirigido en 1984 "Pesadilla en Elm Street" obra maestra del terror. De ahí encadenó cositas tontorronas como un telefilm ¿? La basura de "Las colinas tienen ojos 2", la chorradita de "Amiga mortal" y en 1988 por fin atinó y dirigió la estupenda "La serpiente y el arco iris" que tocaba el tema zombi desde una visión realista y muy interesante.

Tras ello llegó esta película, pobre, torpe y prescindible. ¿Porqué hizo algo asó Wes Craven? ¿No tenía nada mejor para dirigir? ¿Estaba desesperado? Sea cual fuera el caso, esta película se hizo con solo 5 millones de dólares.

El dato es importante, porque recuerdo leer en el 89 una entrevista a Wes Craven que comentaba que para poder ajustar el film a ese presupuesto debía de hacer piruetas: contratar a actores muy poco conocidos, que cobraban poco, y hacer los efectos especiales de forma muy simple y artesanal, pero que dichos efectos lucirían de la hostia.

El film tiene un desarrollo pobre, situaciones nada originales y no es emocionante, entretenido o impresionante. Es una modesta película de serie B que podía haber firmado Ted Nicolau, Albert Band o Brian Yuzna, sin mas problema.

¿La historia? Un asesino en serie mata a toda una familia a cuchilladas, y un chaval (su hijo adptivo) resulta que se conecta telepaticamente con él, permitiendo su captura. Al tipo lo condenan a la silla eléctrica, y como hace un pacto con el diablo, pues al morir su alma vive entre nosotros como una forma de energía eléctrica. Entonces el alma eléctrica salta de cuerpo en cuerpo, poseyéndolo, como sucedía en el film "Fallen".

Total que el chico telepático no está solo, y su novia asesinada, le ayuda cual fantasma protector luminiscente.

Al final el chico y el asesino se meten dentro de las señales de televisión y van persiiguiéndose haciendo zaping por programas y películas.

Es decir que mezcla Craven el rollo de un asesino en serie, fantasmas, telépatas y posesiones.

El resultado es cochambroso, extraño, arrítmico y cogido con pinzas. Es un film que puede entretener sí no se toma en serio y no hay nada mejor que ver, pero de ahí a que sea una buena película, queda un mundo.

Pienso que como el burro que al soplar la flauta hizo música, creo que Craven intentó probar suerte y ver sí se sacaba de la manga una nueva franquicia con un asesino sobrenatural, a lo Freddy Krueger.

Aún con lo irregular del film, recaudó 16 pírricos millones en cines USA, dando beneficios por su diminuto presupuesto.