
Ejemplo evidente de hacer cine mediocre...
Usando localizaciones naturales y auténticas, el parque de atracciones del lago Chippewa, en Ohio, que lleva abandonado desde hace 1978 cuando su último propietario lo cerró.
El parque llevaba abierto un siglo, desde 1878, y ahora 132 años tras su apertura y abandonado desde hace 32 años, se rodó ahí este film, con un presupuesto estimado de 250.000 dólares.
Con un reparto encabezado por la preciosa Aimee Brooks, la película se arrastra entre el desconcierto, la desidia y la creatividad mas ausente.
Con un lugar tan increible, un reparto y medios técnicos, los responsables de este film, elaboran un engendro aburrido, lento y poco inteligente.
Juegan con la idea de que el parque abandonado tiene misteriosos habitantes y fantasmas, y el que lo visita, esta entre el mundo real y el del mas allá y el del la fantasía...
Pero la película es una versión MUY POBRE y deudora del cine de Rob Zombie.
Rob Zombie pone personajes grotescos, payasos, criaturas bizarras, etc... Pero en este film hasta los payasos fracasan.
Un completo desastre de film que hace muy dura la experiencia de su visionado, porque realmente es tan aburrido como insoportable.
UN BODRIO PATATERO.
Gente con mas talento y creatividad, con los mismos medios, hubieran hecho un film a años luz de este en cuanto calidad y entretenimiento.