
Miguel Madrid alias Michael Skaife, debutó en el cine profesional con este largometraje que calificarlo de psicotrónico es quedarse corto, convirtiéndose por derecho propio en una de las mayores basuras perpetradas en la historia del cine de terror.
Esto va de que un guaperas se va par pueblo porque allí se la ha muerto su esposa. El tipo mosqueado investiga el misterio mientras al mismo tiempo su hermano mayor, científico, ha desaparecido.
En la casona hay cinco hembras: rubias, puretona, madura, etc... familia de la fallecida que aparte de pelear por la herencia hacen una rifa para ver quien se come la polla del protagonista.
Este, acosado por todos lados por tanta hembra buenota y cachonda, mosqueado por el mal rollo que hay en el pueblo, y atormentado por el misterio que se teje en torno a su difunta esposa y desaparecido hermano, las pasará mas putas que Nerón.
La película podía calificarse de un drama o culebrón de poca monta, con diálogos de pena, interpretaciones flojas y una ineficaz atmósfera de misterio, tan mal definida como enfocada.
El guión es un desastre. Los planos algunos son para llorar de pena. El montaje y algunas secuencias dan verguenza ajena.
Y de una portada tan guay, de un nombre tan acojonantes, Necrophagus, solo queda al final un monstruo que sale un momento, que es un zombi vegetal. Es decir un muerto viviente mezclado con el reino vegetal, lo que da lugar a... ¿Una especie de hombre saurio con perejil en el pecho y orejas a lo Paco Porras (ver foto 1)?
Pa' cagarse es la escena de la foto 3, en que un doctor forense analiza una cabeza humana, y la ponen delante de la máquina sobre una mesa sin bandeja debajo. ¡Cómo si fuera un florero o una coliflor!
El no vas mas del derroche y medios es la máquina que resucita al muerto mutante, que lo ha ido nutriendo bajo tierra de natillas y zumo de berros, y me dejó ACOJONADO su diseño (foto 2). Vamos, que ni James Cameron hubiera hecho algo mejor con su equipo de diseñadores de Avatar.
Curiosidad es ver al petreo secundario Frank Braña, fallecido recientemente, teniendo un papel con muchas líneas de diálogo y en el que encima se cepilla a una buena hembra. ¡A los malos les toca mojar el churro alguna vez!
Comentar que el film, increiblemente malo, ganó un premio en el festival de cine fantástico de Sitges entre la incredulidad del público general y la indignación de otros.
El problema en general de la película es una completa falta de enfoque.
Miguel Madrid se olvidó del terror, e intentó hacer un film dramático, realista, con peleas y tensiones familiares por una herencia. El problema es que no sabe construir un drama, y su visión aburre.
Por otro lado el terror no sabe implementarlo de la trama, y lo hace de forma torpe, errática y esteril, sin sentido o criterio.
Al final se saca de la manga el monstruo, por sacar un conejo de la chistera, porque en general el film es tremendamente soso, aburrido y con muchos detalles amateurs que Miguel Madrid es incapaz de maquillar o disimular.
Un COMPLETO DESASTRE que parte de una idea confusa y mal definida, que es plasmada caóticamente, sin talento y de forma desesperante para el espectador.
La escena de la rubia cantando porque sabe que va a follar, y se va al lavabo a desvestirse y lavarse, me produjo verguenza ajena. ¿Quién pudo concebir algo tan pueril y bochornoso?
UN BODRIO INFUMABLE.
Reflexión final. ¿Porqué el monstruo del poster de la peli, no se parece en nada al que sale al final de la película?