
Con casi ínfimos medios, actores que no conoce nadie, un micro-cameo de Tom Savini y un pequeño papel de Andrew Divoff con una peluca ridícula y sin sentido, se han sacado de la manga este film que funciona peor que una escopeta de feria.
Ahora un amuleto mágico vampírico se controla la vida tras la muerte, y con él se puede resucitar una legión de zombies y a la vez, hacer que todos mueran e un parpadeo. ¿?
Total que unos jóvenes hacen rituales de magia negra alrededor de una piedra chunga, el amuleto está por medio y encima tienen un zombie que les acompaña, habla y es mas fiel que un perro oliendo una caja de nuggets de pollo del McDonalds.
¿Te parece poco el film? ¿Qué tal si metemos vampiros? ¿Molan, verdad? Y por supuesto aparecen los vampiros de turno, intentando dar interés y mas atractivo a este aburridísimo y monótono film.
Es tan tedioso, lento y sin gracia, que es realmente complicado verlo. Otra de esas producciones directas a cable, televisión y dvd que mejor nunca se hubieran rodado.
UN BODRIO en el que la temática zombie falla catastróficamente.