EL VALLE DE GWANG, 1969

EL VALLE DE GWANG
 
 
El valle de Gwangi es una película entrañable que me trae muy buenos recuerdos.
Era un niño: probablemente tenía ocho o nueve años, y veía mucho la televisión: me tragaba miles de films en blance y negro del oeste, de mafiosos, comedias, dramas, musicales, lo que fuera...
En aquellos tiempos no tenía revistas de cine (era finales de  los años 70) y el Internet era algo que no existía ni había oido hablar de algo parecido: sí me lo hubieran explicado hubiera pensado que se trataba de algo de ciencia ficción.
En aquel entorno de desinformación cinematográfica, pasaron un film del oeste por la tele que vi encantado: era a color, y joder, salían vaqueros... ¡Y hasta un circo con elefantes! Y me fuí viendo la película hasta que esta pegó un giro increible: en Mexico habia un valle secreto y desconocido, en medio del desierto, no visitado por el hombre, que dentro encerraba un entorno prehistórico de plantas y fauna, que incluía... ¡Dinosaurios!
Yo flipé con aquello: vaqueros peleando y atrapando dinosaurios de todo tipo. Herviboros, voladores, Triceratops y hasta un Tiranosaurio Rex. ¡Que flipada!
Entonces capturan al monstruo gigante carnívoro, lo llevan al circo, y mediante esta formidable criatura ganaran fama y dinero a carretillas, se desata la tragedia. Como en King Kong, el poderoso bicho se escapa y causa el caos y la destrucción en el pueblo.
El film me pareció FABULOSO, lleno de magia, efectos especiales, dinosaurios, etc... Me pareció un combinación exótica pero muy entretenida del Western, el cine de vaqueros y el Oeste americano, con el de Dinosaurios de tiempos remotos.
Hoy en día, los efectos especiales y el film pueden resultar anticuados, pero hace décadas la película capturó la imaginación de niños y espectadores como yo. El giro argumental del film es genial.
Ver esta película hace poco para hacer la review, me hizo pasar  un rato entretenido y nostálgico.
Un CLÁSICO de la fantasía, que evidentemente tiene muchos años encima.
Comentar finalmente que la película se rodó en España, en el desierto de Tabernas, en Almería, en Andalucía, y en Cuenca, en Castilla-La Mancha. Es decir que hicieron pasar pueblos y exteriores por mexicanos.