
Tras la tercera parte de la franquicia de El cuervo en el año 2000, cinco años mas tarde, llegaría un nuevo film, con Edward Furlong (el niño de Terminator 2) como protagonista vengador del mas allá.
Con secundarios como Dennis Hopper o Danny Trejo, con la preciosa Tara Reid y el luchador Tito Ortiz y ubicándose la historia en un ambiente desértico fronterizo mexicano con sabor a jalapeños, el film fracasa estrepitosamente, se mire por donde se mire.
Hay quien le atribuye la cual al flojo señor Furlong, o a su desangelado papel, pero creo que solo es una pequeña parte del problema general del film, que en su conjunto es un desastre.
Los malvados, un grupo, son histriónicos, forzados e irritantes. La historia no ofrece sorpresas o un mínimo de personalidad. Y entre pobres actuaciones, un guión bajo mínimos y la mediocridad mas absoluta, este film aburre a los muertos, incluso al fan mas ávido de serie B, que se trague cualquier mierda.
Un completo BODRIO.