AHI VIENE EL CHUPACABRAS, 2005

AHI VIENE EL CHUPACABRAS


Una nave aspacial sobrebuela Mexico D.F. y con un rayo telatrasportador suerta en medio de las calles por la noche al... ¡CHUPACABRAS!

El chupacabras no duda en atacar un rebaño de cabras y chuparles la sangre, pero luego asediado por los zetas, digo por los granjeros armados con ak-47 (llamados cuernos de chivo en Mexico) el alien se transforma en... ¡HUMANO!

En pelotas, Alfonso Zayas deambula por la ciudad desnutrido, sin sangre de cabrón, digo de cabra y se empieza a poner verde... ¡Le falta la sangre de esos mamíferos cornudos!

Entonces el chupacabras descubre que... ¡Puede sobrevivir en la ciudad mediante la sangre de mujeres vírgenes! Es decir, que toda mujer virgen que esté menstruando, sí el chupacabras le chupa el jugillo de tomate, pues como que casi le vale como si fuera el de cabra.

Y por tanto el chupacabras se dedica a moverse por las noches mexicanas entres tabernas, antros, casas de putas y barras americanas con strippers, tras la sangre de mujeres con la menstruación.

Entonces el chupacabras desesperado y poniéndose verde sin su dosis de globulos rojos, ve a una mujerota y le pide comerle la hucha, y ella accede... Entonces cuando el chupacabras se pone de rodillas para comerle el chumino, y de paso chupar sangre fresca, resulta que la mujer es un travestorro y le saca un vergajo cabrón al chupacabras e intenta meterselo en la boca al alien y entonces...

¿Un momento?

¿Os pensais que estoy de coña con todo esto?

¡Todo esto es parte del argumento del film! ¡Es un absoluto delirio!

Eso no esconde que el film tiene dos defectos:

A) no aprovecha las posibilidades del argumento y sus bromas colaterales, que pueden ser múltiples y muy cachondas.

B) es un film de muy bajo presupuesto. Mirad la máscara comparada a un par de dólares en una tienda chinas barata.

Solo para incondicionales del humor mexicano y del genial Alfonso Zayas.